“ Los cambios y la identidad”
Los alumnos y alumnos de 2do grado están comenzando a transitar una etapa muy importante de reconocimiento personal: los cambios en el propio cuerpo y en el de los demás. Este contenido no solo apunta al conocimiento biológico, sino también al desarrollo de la identidad, la autoestima y el respeto por la diversidad.
En el aula, este tema se aborda de manera cercana y significativa, partiendo de las experiencias cotidianas de los chicos y chicas. A través de conversaciones guiadas, lecturas y actividades lúdicas, se promueve que puedan identificar cómo han cambiado desde que eran más pequeños: su crecimiento, nuevas habilidades, cambios en sus gustos, y también en sus emociones. Del mismo modo, se trabaja la observación y el respeto por los cambios en los demás, entendiendo que cada persona crece y se desarrolla a su propio ritmo.
Como parte de este proyecto, se propone una actividad muy especial: la “carpeta viajera”. Esta carpeta circula por los hogares y permite que cada estudiante, junto a su familia, pueda recordar y registrar un momento significativo en el que haya experimentado un cambio importante en su cuerpo. Puede tratarse, por ejemplo, de cuando aprendió a andar en bicicleta, perdió un diente o comenzó una nueva actividad física. La participación de la familia en este proceso enriquece el aprendizaje, fortaleciendo el vínculo entre la escuela y el hogar, y brindando un espacio de diálogo intergeneracional.



Al completar sus experiencias en la carpeta, se da paso a una primera aproximación al trabajo práctico con exposición oral. Cada estudiante tiene la oportunidad de contar su experiencia frente al grupo, apoyándose en lo trabajado con su familia. Este momento es clave no solo para afianzar los contenidos, sino también para desarrollar habilidades fundamentales como la oralidad, la escucha atenta, la seguridad al hablar y la confianza en uno mismo.
La docente acompaña este proceso generando un clima de respeto y valoración, donde cada relato es importante y único. Se brindan herramientas sencillas para organizar lo que quieren contar, usar un tono de voz adecuado y mirar a sus compañeros al hablar, favoreciendo así una comunicación más efectiva.
De esta manera, el trabajo sobre los cambios en el cuerpo se convierte en una experiencia integral que articula contenidos académicos con el desarrollo emocional y social de los estudiantes, sentando bases sólidas para su crecimiento personal y su participación activa en la vida escolar.






Seño Denise
